Virtudes y Defectos de Cáncer

Cáncer fluye como la Luna, su regente, que crece hasta ser el punto más luminoso del firmamento, y después se sume en la oscuridad, para volver a resurgir una y otra vez. 

Las emociones de Cáncer pueden ser más poderosas que su cuerpo, y pueden beneficiar o afectar a su salud. Su mente puede ser traicionera. Son realmente propensos a enfermar por ideas negativas, aprensión o miedos, pero pocos signos son capaces de tan sorprendentes recuperaciones o de tener una salud de hierro si se mantienen positivos y alegres. 

Los Cáncer deben aprender a gestionar sus emociones y controlar sus miedos. Si no lo consiguen, estarán a su merced y no podrán alcanzar sus metas.

Las virtudes de Cáncer

Cáncer es profundamente sensible y posee una gran riqueza interior a nivel emocional. Son además capaces de entender a los demás con facilidad gracias a que son personas intuitivas y empáticas. Esta forma de sentir les convierte en personas creativas y generosas.

A las personas nacidas bajo el signo de Cáncer les gusta construir un entorno hogareño y familiar donde puedan desplegar su naturaleza protectora y su carácter especialmente acogedor y hospitalario.

Los Cáncer son personas adaptables y persistentes. Su aparente fragilidad se desvanece en situaciones de crisis. Donde otros pueden quedarse paralizados, los cangrejos son capaces de relativizar la situación y afrontarla con gran eficacia. 

Los defectos de Cáncer

Cáncer es variable y sus sentimientos fluyen como las mareas, van y vienen en constantes altibajos emocionales. 

Uno de sus peores estados es el provocado por la melancolía y la tristeza, que acaba hundiendo a Cáncer en un profundo pesimismo que puede acabar haciéndole caer en los brazos de su peor enemigo, sus miedos.

En sus estados más negativos, Cáncer se vuelve una persona muy pasiva, introvertida e inaccesible. 

El principal reto de Cáncer no viene de fuera, consiste en que aprenda a gestionar sus emociones negativas mientras potencia las positivas.